17 nov. 2010

Lecturas de Maquiavelo

Instituto Superior del Profesorado
Dr. Joaquín V. González

Cátedra: Introducción a la Filosofía
Profesorado en Historia.
Cátedra F- Ciclo Lectivo 2010


Acerca de Nicolás Maquiavelo (Florencia 1469 – 1527)Escritor y estadista florentino, nació en el seno de una familia noble empobrecida, vivió en Florencia en tiempos de Lorenzo y Pedro de Médicis. En 1498 fue nombrado secretario de la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores de la Guerra de la ciudad, cargo que ocupó hasta 1512 y que lo llevó a realizar importantes misiones diplomáticas ante el rey de Francia, el emperador Maximiliano I y Cesar Borgia entre otros.
Su actividad diplomática desempeñó un papel primordial en su pensamiento político, centrado en el funcionamiento del Estado y el Poder.
Su principal objetivo fue preservar la soberanía de Florencia siempre amenazada por las grandes potencias europeas, creó la milicia nacional en 1505.
En 1513 escribe El Príncipe.
En 1520 el cardenal Julio de Médicis le confió varias misiones y cuando se convirtió en Papa con el nombre de Clemente VII (1523), Maquiavelo pasó a ocupar el cargo de superintendente de fortificaciones en 1526.
En 1527 las tropas de Carlos I de España tomaron y saquearon Roma lo que trajo consigo la caída de los de Médicis en Florencia y la marginación política de Maquiavelo, quien poco después muere.

Europa occidental en su épocaFormas embrionarias del modo capitalista de producción aparecen en algunas ciudades del Mediterráneo en los siglos XIV y XV. En Italia surgen las primeras manufacturas, que anuncian el paso de la artesanía, característica de la producción feudal, al capitalismo. Antes que en los demás países de Europa, Italia asiste a una expansión intensiva de las ciudades y de la cultura urbana. El comercio, cuyas rutas principales pasaban entonces por el Mediterráneo, la usura, así como la explotación del artesanado y de un incipiente sector obrero dieron vida en muchas ciudades italianas a sectores considerables de banqueros y mercaderes, en algunas ciudades, por ejemplo Venecia, Florencia, Génova entre otras se adueñan estos sectores del poder político.
Las innovaciones técnicas a finales del siglo XV y principios del XVI (la brújula, el empleo de la pólvora en las armas de fuego y la imprenta, por nombrar algunos), relacionados con el desplazamiento de las rutas comerciales que trajeron consigo los grandes descubrimientos geográficos dieron lugar a nuevos centros de expansión económica. Italia pierde su papel rector en la propagación de las incipientes relaciones económicas capitalistas. Surgen nuevos centros económicos en las ciudades costeras de España, sur de Alemania y norte de Francia.

Italia en su épocaEn el transcurso del siglo XIV Italia concurre a una fragmentación política extrema. Durante el siglo XV paralelamente a la formación y auge del Renacimiento se produce la reducción de las infinitas soberanías italianas en unos cuantos Principados. Estos con ligeras modificaciones compondrán el panorama territorial de la península en la Edad Moderna.
En el norte de la península se encontraban entre otros el Ducado de Saboya, la República de Génova, el Ducado de Milán y la República de Venecia.
En el centro las Repúblicas de Florencia y Siena y los Estados Pontificios.
En el sur el reino de Nápoles pasa a la dinastía de la casa de Aragón instituida por Alfonso, así se dispone con los dominios aragoneses en Sicilia y Cerdeña la hegemonía de España en Italia.

Acerca de la “vieja” configuración de las cienciasEl pensamiento medioeval (entre mediados del siglo XI y el siglo XV), en el aspecto científico estaba hegemonizado por lo que se denominó escolástica (del griego, “aquel que pertenece a la escuela”), movimiento teológico – filosófico que utilizó la filosofía grecolatina, también hubo corrientes árabes y judaicas, para comprender y explicar la revelación religiosa del cristianismo, subordinaba la razón a la fe. Tuvo una expresión muy fuerte en las universidades europeas de la época, donde el poder de la autoridad se revelaba como absoluto, todo pensamiento debía someterse a su poder. Resigna el análisis empírico.
Su visión de la ciencia era jerarquizada y tenían una visión del cosmos en donde la tierra era su centro y todo lo demás giraba en torno de ella, esto era estudiado por la astronomía. La física era puramente descriptiva, se limitaba a corroborar nada más que lo que ocurría.

Acerca de la “nueva” configuración de las ciencias naturalesEntre el siglo XV y el siglo XVII las ciencias naturales sufrieron una modificación en su configuración. Dos pensadores que aportan de manera fundamental a la concepción de esta nueva imagen fueron Copérnico (1473- 1543) y René Descartes (1596-1650).
René Descartes adicionó la aplicación de un método el cual está compuesto por cuatro pasos: la evidencia, el análisis, la síntesis y la enumeración. También propuso la determinación de un sujeto u objeto de estudio y, en lo que respecta al análisis, se puede subrayar la imposición de la simplificación, en donde se descompone el objeto a analizar en volúmenes simples permitiendo llegar al conocimiento inmutable y luego agrupándolos para lograr un conocimiento transparente e irrefutable.
Por otra parte se puede señalar a Copérnico como propulsor en la aplicación de la observación y el empirismo; respecto a la astronomía, el pensador afirmaba que la tierra giraba alrededor del sol (Hipótesis que luego Galileo Galilei presentaría de una manera mas solida con ayuda de la matematización de las ciencias naturales) cuestionando así la teoría eclesiástica en la cual se sostenía que el centro del universo era la tierra y que todos los planetas y estrellas giraban alrededor de ella; Por lo que esta situación expone la influencia del materialismo sobre la concepción del mundo.
Insoslayablemente el cambio de la imagen de las ciencias naturales queda totalmente demostrado en el campo de la física; ya que anteriormente esta no poseía un análisis solido sino meramente descriptivo y, luego del cambio (en el cual tuvo una intervención de importancia la creación de la imprenta que conllevó a su vez la percepción visual de los libros y a la facilitación del acceso al conocimiento) el análisis del movimiento comenzó a ser más profundo a través de la matematización de las ciencias naturales.

Acerca del texto “Maquiavelo o el iniciador de la ciencia política moderna” de B. Mantilla Pineda, Revista EstudiosEl autor expresa que el genio del florentino radica en haber descubierto la especificidad del hecho político y su vía de conocimiento. La ciencia política moderna se manifiesta como una ruptura con la Política de Aristóteles, su fuente es la observación de los hechos vividos y las instituciones políticas vigentes. Abandona la lengua latina, olvida la escolástica, observa y estudia a los hombres y las instituciones políticas con agudeza y experiencia y la aborda con un método nuevo, tan nuevo que apenas se toma conciencia del mismo a partir del Renacimiento.
Maquiavelo reconoce expresamente dos fuentes de su conocimiento de la política, la experiencia en los asuntos públicos y el estudio de la historia de la antigüedad, esta última es utilizable para la acción y la dirección de los asuntos públicos. Consideraba que historia y política son el anverso y reverso de una misma moneda. La historia es la política del pasado y la política es la historia del presente.
Nicolás Maquiavelo construyó la ciencia política con los materiales que le suministraron la observación del presente y el estudio del pasado. Por la experiencia personal y por el testimonio de los historiadores, se dio cuenta de que el hecho político, objeto de la ciencia política, es un hecho humano de poder. El hecho político para él no es otra cosa que la lucha por el poder. El Estado como máxima expresión de poder es el tema de la nueva ciencia política. En su obra el tema es uno solo: Poder y Estado.
Tanto en el Príncipe como en los Discursos sobre la primera Década de Tito Livio aborda la misma problemática, las causa del auge y decadencia de los Estados y los medios por los cuales los estadistas puedan hacer que perduren. En sendos libros se revela el nuevo tipo de Estado que habrá de prevalecer en el mundo occidental moderno a partir del siglo XV: el Estado nación, su originalidad radica en el modo de concebir la estructura del Estado como estructura de poder. El poder es un hecho social que se manifiesta en el sometimiento de la mayoría a una minoría o a uno solo, el poder no procede de lo alto, se forma y se constituye por la voluntad y la acción humana. El verdadero y efectivo poder político no tiene nada de divino.
Continúa diciendo el autor que en la lucha por el poder Maquiavelo distingue dos tipos de hombre: el tipo gobernante y el tipo gobernado. Dentro de los primeros no solo estarán aquellos que en todo momento ocupan los puestos más importantes de la sociedad, sino también los que aspiran a alcanzar esas posiciones o que podrían aspirar a ellas si se les bridara la ocasión; el segundo tipo esta compuesto por aquellos que no gobiernan ni son capaces de gobernar y constituyen la gran mayoría. Esta distinción refleja un hecho básico de la vida política, a saber, la lucha política activa está circunscripta en su mayor parte a pequeñas minorías de nombres y que los miembros de la mayoría son, y seguirán siendo, suceda lo que suceda, gobernados.
Con respecto al poder Maquiavelo identifica tres aspectos inherentes a él, la “virtú” que significa la voluntad de poder de los que quieren gobernar, la “necessitá” o la realidad de las cosas que hacen que el hombre ponga en movimiento su voluntad y la “fortuna” o la providencia, que es la mitad de todas las cosas, el poder no puede disociarse de este fatum christianum.
Ve el Estado como un fin en si mismo, una vez instituido su fin esencial es conservarse y sus fines están por encima de todos los valores éticos religiosos.
Prosigue el mismo autor que para Maquiavelo la forma de gobierno era una cuestión secundaria, el tema principal era hacer de Italia un Estado grande y poderoso que propugne la unidad nacional italiana.


Acerca de la respuesta a la pregunta ¿Cómo impacta en la configuración de las Ciencias Políticas la nueva imagen de las ciencias naturales?La experimentación, la experiencia y la observación pasa a ser la forma novedosa en la construcción de la “nueva” configuración de las ciencias naturales, Nicolás Maquiavelo construye la ciencia política a partir de estas premisas materializadas en la observación del presente y el estudio del pasado, o sea, toma como fuente de conocimiento de la política su experiencia en los asuntos públicos y del estudio de la historia de la antigüedad. El aporte de mayor importancia del florentino es el darle un objeto de estudio a la nueva ciencia al igual que lo tenían las ciencias naturales, para él, el objeto de estudio de las Ciencias Políticas es el hecho político, materializado en la lucha por el poder, en la relación entre gobernantes y gobernados, en la organización de los asuntos públicos y la dirección del Estado; el poder y el Estado son el tema de la ciencia iniciada por Maquiavelo. Por último Maquiavelo no se queda con un desarrollo científico aislado de la “vida” o estanco, sino todo lo contrario, sus aportes a la ciencia política son fundamentalmente, y abordado así por él de manera consciente, un programa para la acción política, es decir, lineamientos teóricos que sirvan como guía a la voluntad de crear lo que él consideraba como lo más importante en la coyuntura política que le tocó vivir, que era la construcción de un Estado italiano.

Rubén Darío Pérez- Sabrina Solari- María Sol Sosa
Estudiantes de 1er. año del Profesorado en Historia

Resumen del texto:

"Razón y poder rumbo a la fundamentación epistémica de la política" de Álvaro Luis López Limón Unidad Académica de Docencia Superior Universidad Autónoma de Zacatecas, publicado en: Investigación Científica, Vol. 5, No. 1, Nueva época, agosto–diciembre 2009, ISSN 1870–8196
El contexto histórico en el que se desarrolla la vida y obra de Maquiavelo es fundamental para comprender el motivo de su teoría. Nicolás Maquiavelo nació en Florencia, Italia en 1469. Es ese momento Italia era una Republica gobernada por la familia Medici. Estaba dividida en pequeños estados de los cuales Florencia era el más importante debido a su trascendencia política. Durante largos siglos dichos estados fueron traspasados por potencias europeas superiores. Además había constantes guerras.
Es importante señalar los grandes cambios del siglo XV tales como la consolidación de Estados Nacionales, la descomposición del modo de producción feudal, la política armada por la hegemonía política de Europa, la unificación de España y el descubrimiento de America. La política de todos los actores del escenario europeo constituye el vasto campo de la observación de Maquiavelo.
El escenario europeo constituye el campo de observación de Maquiavelo, dónde su análisis esta relacionado con la conducta de los actores centrales de la época. En su obra, El Príncipe, se ve como intentó aportar y a la vez corregir las actividades de su pueblo y sus gobernantes y el análisis que le hace al poder. Se describe a un príncipe, a un verdadero príncipe italiano, pero al mismo tiempo de tipo genérico de los grandes soberanos renacentistas. Parte de dos ideas centrales para el ejercicio del poder político. Ellas son: la fortuna y la virtud. Entendiendo a la fortuna como todo lo externo, ajeno al príncipe, que no depende de él, sino de la voluntad de los demás, puede estar a favor o en contra de éste. Y virtud como todo lo propio, el príncipe mismo, todo lo que lo constituye y lo integra, la capacidad que tiene el príncipe de bastarse a sí mismo y colocar los designios individuales de los hombres bajo su imperio.
En Discursos sobre la primera década de Tito Livio (conocido como los Discorsi), el florentino se dedica al estudio del régimen mixto y de la forma de política ideal y su comparación con la monarquía, la aristocracia, la tiranía y la democracia. El régimen, cuyo paradigma es la república romana, rompe con la idea de “ciclo de aparición”

Pueblo--Monarquía--Tiranía--Aristocracia/Oligarquía--Democracia/Populismo demagógico--Monarquía


gracias a su naturaleza mixta (características de los tres modelos legítimos: de la monarquía, el consulado; de la aristocracia, el senado; de la democracia, el tribunado de la plebe).
Para Maquiavelo el hecho político es un hecho humano, social. Es la relación entre el que manda y el que obedece, una lucha de poder que se manifiesta por el sometimiento de una mayoría a una minoría. Poder dominar es el destino fundamental del hombre, es la misión reservada y exclusiva del mismo. El poder no es ni bueno ni malo, solo adquiere sentido por la decisión de quien lo usa y se define por su carácter universal presente en la naturaleza humana o a través del deseo. El deseo genera poder y el poder reproduce el deseo. La política concebida como lucha por el poder no excluye el uso de la fuerza, y es el Estado quien monopoliza y hace uso legal de ella.
La política como ciencia trata de justificar científica y racionalmente esta relación de dominio y sumisión de unos a la voluntad de otros, relación que es absolutamente irracional. La Ciencia Política de Maquiavelo difiere de la Filosofía Política Clásica en que Maquiavelo determina y estudia los comportamientos políticos, su trayectoria y su presente, y la política clásica quiere determinar cómo deberían ser o son imaginados.
El paso de una filosofía social a una ciencia social viene dado por la consideración de la política como ciencia experimental.
Cuando Maquiavelo habla de arte de la política está tratando de dos tradiciones conceptuales y epistemológicas. Por una parte, la tradición científica, filosófica, moral, religiosa y estética. Por otra, el intento de constituir un nuevo modo de conocimiento social-político sea paralelo al intento de constituir un nuevo modo de conocimiento científico. La nueva tradición surge a través del conocimiento científico-natural.
Desde esta perspectiva el arte se transforma en ciencia, y el arte político debe transformarse en ciencia política. Los hechos de la vida política reflejan la naturaleza de las cosas, siendo que la política tiene lugar dentro del cosmos y está relacionada con el ritmo vital del universo.
La nueva política de Maquiavelo y la física de Galileo parte de la unidad y homogeneidad de la naturaleza, donde todos los elementos responden a la misma estructura. Eso supusieron: nuevas y complejas formas de ver la naturaleza física y la naturaleza humana que se entrelazan en una visión nueva del mundo.

Los principales valores de la realidad social va a sufrir grandes cambios son: la política, la ciencia, la economía, la religión y por sobre todo, la cultura. Lo que a continuación vamos a explicar con mayor énfasis va a ser los dos elementos fuertemente interrelacionados: la política y la religión.
El Renacimiento había puesto en crisis sobre todo los valores morales y religiosos. En ésta la relación del hombre con lo divino es la inseguridad frente a los poderes políticos y económicos.
Desde la Edad Media se había superpuesto casi como única institución y organización unida al poder centralizado. Florencia es donde aparece la primera burguesía mercantilista, se crea entre la burguesía florentina y la iglesia una alianza falsa, pero que va a dar lugar a un partido político denominada por Maquiavelo, Guelfo. Esto convierte el poder eclesial en la primera potencia material de la época.
La iglesia romana se convierte en una corte principesca. Y mientras ésta se queda con el dominio religioso-ideológico, la burguesía se reserva lo económico y político.


María Belén Segovia- Patricia Sosa- Sabrina Sotelo- Camila Tomasone-


Gramsci, lector de Maquiavelo
por Florencia Serra

A modo de introducciónEl artículo a desarrollar constituye un análisis de Juan Carlos Portantiero sobre Antonio Gramsci quién escribe grandes reflexiones sobre Maquiavelo. Gramsci analiza sobre el límite y angustia de Maquiavelo por haber sido solo un escritor y no un jefe de Estado o de un ejército, sin embargo este en “El príncipe” sostiene que no ha encontrado entre sus pertenecías nada que considere de más valor o tanto estime como el conocimiento de las acciones de los grandes hombres que dice haber adquirido a través de una larga experiencia de las cosas modernas y una continuada lectura de los antiguas. Gramsci elegirá las obras “El príncipe” y “El arte de la Guerra” ya que concluyen una transformación revolucionaria de la sociedad y la fundación de un nuevo Estado, donde Maquiavelo como hombre de su tiempo desarrolla una filosofía que tienden a la organización de las monarquías nacionales absolutas como forma política que facilite un desarrollo ulterior de la burguesía apoyándose en las clases productivas, comerciantes y campesinas. Esto no significa que Maquiavelo no sea partidario del ideal republicano sino que comprende que solo la monarquía absoluta puede resolver los problemas de su época. Como eje principal se constituye un análisis sobre la ciencia política proclamada por Maquiavelo donde la posibilidad de transformar un pensamiento sobre la política en acción política deviene de la capacidad de construir una ideología-mito. Gramsci se refiere a mito ya que ”El príncipe” es para él un manifiesto político donde no es una realidad histórica sino una abstracción doctrinaria.

Problema de “El príncipe” según Gramsci
El príncipe
es una ideología política presentada como la creación de una fantasía concreta que actúa sobre un pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar su voluntad colectiva. Donde las reglas implicarían técnicas éticamente neutrales, le sugiere este tipo de reglas a las personas que no lo saben la clase revolucionara de su tiempo, el pueblo, y la nación italiana. Se puede considerar que Maquiavelo quiere persuadir a estas fuerzas de la necesidad de tener un “jefe” que sepa lo que quiere y como obtener lo que quiere y de aceptarlo con entusiasmo, aun cuando sus acciones puedan estar o parecer en contradicción con la ideología difundida en la época así también como en la religión.
Por eso para Gramsci el príncipe moderno ya no puede ser una persona concreta sino un elemento de una sociedad compleja en el cual comience a concretarse una voluntad colectiva. La función del partido político del Príncipe moderno, será entonces la de germen de una nueva voluntad colectiva nacional-popular, además de organizador de una reforma intelectual y moral capaz de generar una nueva concepción del mundo.

Nueva concepción política de MaquiaveloMaquiavelo es para Gramsci el fundador de la autonomía política con principios y leyes diferentes de la religión y de la moral y ese es un punto fundamental porque innova toda la concepción del mundo. No se puede, juzgar a la política desde las categorías de la moral y de la religión; la política debe generar sus propios códigos y por eso los procesos fundacionales implican una reforma intelectual y moral. Maquiavelo escribe en” El príncipe” que hay dos formas de combatir el ingenio de los hombre una con las leyes (propia del hombre) y la fuerza (propia de los animales). Como la mayoría de las veces la primera no es suficiente conviene recurrirá la segunda, y además que para la conservación de un estado un príncipe necesita obrar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad y contra la religión. También es fundamental que tenga el ánimo dispuesto a cambiar según los vientos de la fortuna y las variaciones de las cosas. Cabe señalar esta frase”... aquí se ven señaladas extraordinarias sin precedente, realizadas por Dios: el mar de ha abierto; una nube os ha señalado el camino; de la roca ha manado el agua; aquí ha llovido el maná, todo concurre a vuestra grandeza. El resto lo debéis hacer vos. Dios no quiere hacerlo todo para quitarnos es libre arbitrio y parte de aquella gloria que nos corresponde”. Por ultimo implica que las nuevas leyes y las nuevas instituciones creadas por el hombre poseen grandeza y lo hacen respetable y admirable.

Maquiavelo y su obra “El príncipe”Esta obra que escribió en 1513 compuesta sobre los principados fue para Maquiavelo una gran extensión de todo el conocimiento que adquirió sobre ese tema. Examina lo que es un principado, en qué consisten, y sus clases; como se adquieren, cómo se conservan y cómo se pierden. Toda la materia de este tratado se organiza en torno de dos ejes fundamentales:
1- Tipos de principado y formas de llegar al poder:
Maquiavelo distingue tres tipos de principado: los hereditarios, los nuevos o mixtos y los eclesiásticos, pero centra el objeto de la investigación en los nuevos o mixtos, pues la complejidad de los mismos le resulta muy atractiva, ya que son objeto de la misma realidad. Y para demostrar la imprevisibilidad de los acontecimientos y, por tanto la imposibilidad de establecer unas leyes fijas y universales, recurre a la figura de la “fortuna”, fuerza irracional que desbarata lo que el hombre con su capacidad racional (virtud) intenta organizar. Así el príncipe solo puede conquistar el poder sin confluyen en el tres elementos: la virtud, la fortuna y la ocasión como fuerza mediadora entre ambas.

2- Conservación del poder:
Una vez que el príncipe ha conseguido el gobierno de un nuevo principado, debe preocuparse de su conservación. Y en esta parte Maquiavelo hace un análisis de la política de defensa del Estado, las características personales del príncipe y los consejos para gobernar. El autor considera fundamental la fuerza de los ejércitos como expresión del poder del príncipe, y reivindica la autonomía militar; el príncipe debe destacar más por su eficacia que por su virtud e insiste en la preocupación por su imagen pública, basada en las buenas relaciones con el pueblo y no tanto en las minorías (nobleza).
El príncipe tiene que vivir siempre con el pueblo aunque puede crear o destruir y quitarlos o darle reputación a los nobles según su capricho. Al príncipe le es necesario tener al pueblo de su parte porque si no, no tendrá remedio en las adversidades.
Príncipe necesita buenos cimientos ya que si no se hundirá y los principales cimientos que tienen todos los Estados tanto los nuevos como los antiguos o mixtos, son las buenas leyes y las buenas armas.
Todo príncipe debe desear ser tenido por compasivo y no por cruel; sin embargo debe estar atento a no hacer mal uso de su compasión. Por tanto un príncipe no se debe preocupar de que le tachen de cruel, si a cambio mantiene a sus súbitos unidos y leales. Por lo tanto es “más seguro ser temido que amado” sería conveniente tanto lo uno como lo otro aunque es muy difícil reunir ambas cosas.


Bibliografía utilizada- Portantiero, Juan Carlos. “Gramsci, lector de Maquiavelo”. En publicación: Fortuna y Virtud en República Democrática. Ensayos sobre Maquiavelo. Tomás Várnagy CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.2000.
- Maquiavelo, Nicolás. “El príncipe”. Terramar, La Plata, Argentina. 2006