11 mar. 2010

Historia de la filosofia moderna

Escuela Normal Superior
Instituto de formación docente Nº 129

Carrera: Profesorado en filosofía.

Cátedra: Historia de la filosofía moderna.

Profesora: Lic. Liliana Ponce.

Monografía: “Hume, Descartes y Kant: génesis y conformación del conocimiento”

Ciclo lectivo: 2009


Introducción:Hume y Descartes aparecen como las figuras mas destacadas del empirismo y el racionalismo respectivamente. Mientras que Hume parte de las sensaciones para explicar la idea, Descartes partirá de la idea y deducirá de ella la realidad.
Kant se inscribe en la tradición con una novedosa filosofía, esta es la “filosofía trascendental”.Kant llama trascendental a la ciencia que se ocupa no tanto de objetos sino de los modos de conocer en cuanto estos sean posibles a priori. Lo novedoso en Kant es que lo determinante en el acto del conocimiento es el sujeto, con esto limpia a la filosofía de todo resto realista que aún están latentes en Hume y Descartes.
Este trabajo tendrá como finalidad investigar el origen y la conformación del conocimiento en Hume, Descartes y en Kant. Con respecto al origen me refiero al elemento primigenio de todo conocimiento y con respecto a la conformación me refiero a la expresión del conocimiento en juicios, ya sean estos analíticos, sintéticos o sintéticos a priori.
Otra cuestión interesante a trabajar es ver de qué manera Kant se inscribe en la tradición y resuelve el acceso a un conocimiento científico que no sea una mera tautología y que a la vez sea universal y necesario. Por este camino se tratara de demostrar que en Kant en conocimiento tiene forma de juicio sintético, pero para poder llegar a esto primero habrá que contemplar que juicios se manifiestan en Hume y Descartes.
Kant nos dice en los prolegómenos que Hume lo despierta de su sueño dogmático, este sueño de la razón es, precisamente, el racionalismo, tomar la idea como lo dado sin más. Kant se situará en un plano ni inmanente, ni trascendente, sino trascendental.
Pero en la búsqueda de la verdad muchas veces se incurre en el error, el engaño, la ilusión. En Kant la ilusión surge de la aplicación de las categorías mas allá del uso empírico, pero esta tendencia de la razón humana de trasgredir los límites de la experiencia es parte natural de la razón misma. También se observara el error y la falsedad de los conocimientos en Hume y Descartes.
Sin más se procederá al desarrollo de la monografía, partiendo de Hume para ver como el conocimiento “comienza” con la experiencia, luego se pasara por Descartes para confluir en Kant.

I – D.Hume

La sensación como prioridad cognoscitiva.

Las ideas en Hume están legitimadas por las impresiones sensibles. Éstas poseen mayor fuerza y vivacidad mientras que las ideas son un reflejo de las cosas, una copia tomada por la mente.
El la sección I del tratado de el entendimiento humano Hume distingue entre ideas simples, que se derivan de impresiones simples a las cuales corresponden y representan exactamente, e ideas complejas que pueden descomponerse analíticamente en ideas simples, y así asegurar su validez en tanto se deriven de alguna impresión sensible.
Las ideas de sustancia y causalidad trascienden los límites de las impresiones dadas.
No tenemos una impresión que le corresponda a la causalidad, esta no es una cualidad de las cosas. La repetición frecuente determina y habitúa a la mente a la idea de conexión necesaria.
La idea de sustancia, como la de modo, para Hume no es otra cosa que una colección de ideas simples unidas por la imaginación y que poseen un nombre particular asignado a ellas mediante el cual recordamos esa colección.
La relación entre las ideas y las impresiones esta por lo tanto fundada en la correspondencia entre ambas.
Si todas nuestras ideas verdaderas se derivan de una impresión, la idea de conexión necesaria y de sustancia al no tener una impresión correspondiente se presentan como una ficción. Estos conceptos tendrán otro papel en Kant, serán conceptos puros del entendimiento, y mucho mejor para Kant que no se deriven de lo empírico y no estén “dadas” como dice Hume, ya que esto me asegura su a prioridad.
La facultad que trasciende lo dado por las sensaciones es la imaginación, que construirá la idea de sustancia. Dicha facultad aparece en Kant como una facultad “ciega, pero indispensable del alma” y la trasgresión de lo empírico, es decir la aplicación de las categorías mas allá de la experiencia sensible es determinada por otra facultad: La razón.
Para Hume una representación será certera en la medida en que a toda idea o contenido de conciencia le corresponda una impresión que garantice su legitimidad. Si una idea carece de una impresión correspondiente será considerada como falsa, oscura, metafísica.
Estamos en condiciones de afirmar que en Hume existe una prioridad de la impresión con respecto a la idea, no solo porque la experiencia sensible es la génesis de toda idea sino porque la impresión sensible representa de manera más vivaz y más precisa “lo dado”.
Con Hume se produce el derrumbamiento del sensualismo como base de la objetividad científica y una actitud aséptica respecto a un saber en general, ya que al reducir todo conocimiento a la impresión se diluye la universalidad y necesidad que el conocimiento científico requiere.
El conocimiento se convierte en pura contingencia, atado a un “aquí y ahora” anulando toda necesidad o, para ser más preciso, reduciéndola a una “fuerza suave que normalmente prevalece”.


II- R.Descartes

Intuición y deducción: un camino al conocimiento certero.

Para Descartes si recurrimos a los sentidos o a la imaginación es posible que caigamos en el error.
Las cosas corpóreas son de naturaleza compuesta y se conciben como tales mediante el uso del entendimiento.
No basta para conocer partir de los elementos simples sino que se deben recomponer esos “átomos de conocimiento” a través de la unión que nos proporciona el juicio.
La unión puede ser necesaria, esta constituye la fuente del verdadero conocimiento o contingente, que no proporciona ciencia alguna (sentidos e imaginación).
La composición de los juicios acerca de las cosas puede hacerse por impulso (cuando el espíritu es movido a creer algo sin estar convencidos por ninguna razón), por conjetura (cuando se juzga como una probabilidad sin afirmar que es verdadero) y por deducción (cuando estamos seguros de la verdad de las cosas).
De las intuiciones claras y distintas de las naturalezas simples y su enlazamiento y conexión nacerá el verdadero conocimiento.
Todo conocimiento probable será rechazado, solo se creerá en lo perfectamente conocido y respecto los cuales no se puede dudar. Sólo la matemática y la aritmética cumplen estos requisitos. Estas ciencias consisten en una serie de consecuencias que deben deducirse por vía racional.
Tendrá el entendimiento, entonces, dos modos de llegar al conocimiento de las cosas: La intuición constituye un concepto que forma la inteligencia pura y atenta sin ninguna duda y que nace solo de la luz de la razón y que por ser mas simple, es mas cierta que la deducción. Esta representa un encadenamiento consecuente y necesario de intuiciones.
Con respecto al criterio de verdad cartesiano, éste se basa en la claridad y distinción.
Descartes nos dice en “los principios de la filosofía” (XLV) que una intuición clara es aquella que esta presente y manifiesta en la mente atenta, que impresiona con fuerza y claridad. En cambio llama distinta a aquella que siendo clara esta tan separada de todas las otras que no contiene en sí absolutamente nada más que lo que es claro.
Por lo tanto, cuando afirmamos o negamos algo que no percibimos clara y distintamente podemos incurrir en el error.
La voluntad aparece en Descartes como una voluntad infinita que trasciende aquello que percibimos clara y distintamente. Este rebasar de la voluntad infinita a un entendimiento finito conlleva al error y a la equivocación.
Por lo tanto, si prestamos asentimiento a lo percibido claro y distintamente no es posible la equivocación, ya que no siendo Dios falaz y engañador lo percibido no puede tender a lo falso.
El método consiste en el orden y disposición de los objetos a los cuales dirigir la inteligencia para descubrir alguna verdad. En la regla VI Descartes nos dice que el secreto de todo método consiste en advertir con cuidado las cosas que son más absolutas, es decir más puras y simples. Estas verdades que espontáneamente se presentan son el comienzo de toda investigación, luego se vera si se puede deducir de ellas algunas otras, y de estas otras, y así sucesivamente. Pero este encadenamiento puede ser tan largo que se olvide el camino recorrido. Al extraer rápidamente una conclusión puede que no se recorra toda la cadena de conclusiones produciendo alguna omisión. La enumeración es la única operación que puede hacer que formemos siempre un juicio seguro y cierto.
Es necesario, también, detenerse en lo que no se intuye suficientemente bien, sin examinar las siguientes evitando así un análisis superfluo.
Por lo tanto, no hay otra vía de conocimiento que la intuición evidente y la deducción necesaria. La ciencia humana consiste en ver distintivamente (mediante la intuición) cómo las naturalezas simples concurren simultáneamente a la composición de otras cosas



III -E. Kant

La experiencia doblemente determinada

El conocimiento en la teoría Kantiana, se comienza mediante la sensibilidad, la capacidad receptiva y mediante el entendimiento que sintetiza lo múltiple de la sensibilidad bajo el concepto.
En la estética trascendental (C.R.P) Kant analiza la teoría del espacio y el tiempo como formas puras de la intuición sensible, todo lo que se me aparece lo hace bajo las condiciones del espacio y el tiempo.
Puedo determinar las condiciones bajo las cuales una cosa aparece, pero no las condiciones del aparecer mismo.
El fenómeno se define como la forma indeterminada de una intuición sensible. La materia del fenómeno es lo múltiple de la sensación y la forma del fenómeno ordena esa multiplicidad bajo relaciones espacio-temporales.
Ahora bien, sin intuiciones nada nos seria dado, y sin conceptos nada seria pensado.
La manera en que opera el entendimiento es tratado por Kant en la Lógica trascendental (C.R.P).
La lógica formal me asegura solo las condiciones formales es decir, que el predicado no niegue al sujeto o sea idéntico. Esta hace abstracción de todo contenido.
La lógica trascendental tendrá a priori su referencia a objetos.
Esta lógica se ocupa del ejercicio puro del entendimiento sin abstraer todo contenido, va en dirección a lo sensible pero sin perder su pureza.
Para Kant la síntesis consistirá en reunir las diferentes representaciones y dar unidad a esa multiplicidad en un solo conocimiento.
Entonces podemos decir que en Kant no hay conocimientos que puedan surgir analíticamente en cuanto a su contenido.
La lógica trascendental no solo se ocupara del enlace de conceptos, es decir, del juicio, sino por el origen mismo de estos.
Dos conceptos unidos por un juicio implican cada uno una síntesis. Es decir si en un juicio enlazo A y B, vemos que el concepto A implica la misma operación que el juicio, de enlace, de unión, no ya de un concepto con otro sino de una serie de impresiones.
El enlace de estas impresiones no nos viene por medio de los sentidos y tampoco esta contenido en la forma de la intuición sensible, sino que es un acto del entendimiento. No hay nada enlazado en el objeto sino que el enlazar es un acto propio del sujeto.
Las síntesis será entonces una acción prioritaria del entendimiento, la descomposición o análisis la presupone. Si el entendimiento previamente no enlaza no se puede descomponer nada. El enlace representara la unidad sintética de lo múltiple.
El “yo pienso” acompaña todas mis representaciones, esta representación no pertenece a la sensibilidad por lo que Kant la llama “apercepción pura”.
La unidad sintética de lo múltiple de las representaciones fundamente la apercepción, que precede a priori a todo pensamiento determinado.
Si el enlace no puede ser tomado de los objetos, es obra del entendimiento. Este puede ser definido como la facultad de enlazar a priori y reducir lo múltiple de las representaciones dadas bajo la unidad de la apercepción.
Todo lo múltiple de la intuición se haya bajo las condiciones de la unidad sintética originaria de la apercepción, ésta es pues la condición objetiva de todo conocimiento.
Ahora bien, si los principios del entendimiento puro exceden los límites de lo empírico se puede incurrir en engaños.
Mientras que el entendimiento es la facultad de las reglas, la razón constituye la facultad de los principios.
Kant llama a los conocimientos por principios a aquellos en los cuales conozco lo particular en lo general.
Un concepto compuesto de nociones, que exceda la posibilidad de la experiencia, son las ideas o conceptos de razón.
Estos conceptos de razón, que comprenden la totalidad en la síntesis de las condiciones son necesarios y fundados en la naturaleza de la razón humana.
Kant nos dice: “la razón humana tiene, en una especie de sus conocimientos, el destino particular de verse acosada por cuestiones que no puede apartar, pues le son propuestas por la naturaleza de la razón misma, pero a los que tampoco puede contestar, por que superan las facultades de la razón humana…”
La razón conducirá hasta lo absolutamente incondicionado la unidad sintética que es pensada en la categoría.
La idea es entonces un concepto necesario de razón, para el cual no se da en los sentidos ninguna correspondencia con un objeto. Hablamos de un concepto necesario por que puede servir al entendimiento, como canon de su uso ampliado y uniforme y como dirección.
Las ideas tienen que ver con la unidad sintética incondicionada de todas las condiciones en general. Tenemos entonces tres clases de ideas trascendentales: la unidad absoluta del sujeto pensante (alma), la unidad absoluta de la serie del fenómeno (mundo) y la unidad absoluta de la condición de todos los objetos del pensamiento en general (Dios).


-Conclusiones-
Hume no postula nada más allá de la vivencia, hace de esta una especie de “ser en si”. Desde esta teoría del conocimiento me es imposible separar percepción de conocimiento.
Nada trasciende a la percepción, por lo cual no se puede distinguir lo que es “para mi” y lo que es objetivo, ya que conocer es percibir.
Al diluir la necesidad y la universalidad no es posible un conocimiento científico.
Si todo se reduce a hechos el conocimiento esta en el plano de lo contingente.
El racionalismo cartesiano intentara reducir todo a algo necesario. Mediante el ideal de conocimiento matemático intentara explicar los hechos desde las ideas.
En Hume en cambio se intenta explicar la génesis de las ideas desde la experiencia.
Lo dado en Descartes: la idea. Lo dado en Hume: la impresión. ¿Qué pasa en Kant?
Kant nos dice: “todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia, pero no todo procede de ella”. Esta frase ilustra magistralmente la posición de Kant con respecto a la tradición empirista y racionalista.
Ahora bien, esta estructura del sujeto que posibilita toda experiencia no viene de la experiencia sino que es a priori. ¿Qué diferencia habría entonces con el innatismo de Descartes? La estructura a priori del sujeto Kantiano es solo una forma vacía, para ser mas preciso tampoco habría categorías sin intuiciones que las demanden.
En Kant no tengo nada dado, la experiencia desde un principio esta doblemente determinada, el conocimiento es construcción.
Todo conocimiento se expresa a través de juicios (unión de dos conceptos).
En los juicios analíticos el concepto predicado no hace mas que desplegar lo ya contenido en el concepto sujeto, la garantía de su verdad esta en sí mismo. Podemos mencionar aquí el argumento ontológico utilizado por Descartes para demostrar la existencia de dios, del concepto de dios se deduce analíticamente su existencia. Kant nos dirá que la existencia viene de otra parte, no se puede deducir mediante el análisis del concepto. Puedo pensar algo que no posee existencia, habría aquí un paso indebido de lo lógico a lo ontológico.
El juicio sintético es aquel cuyo concepto predicado no está contenido en el concepto sujeto, todos los juicios de experiencia son sintéticos, ubicaremos aquí a Hume.
El juicio analítico no ofrece información nueva sino que es tautológico, pero nos brinda la necesidad y universalidad requeridas por el conocimiento científico.
El juicio sintético, por su parte, ofrece información nueva pero al estar limitado a la percepción es particular y contingente.
La cuestión fundamental de la filosofía Kantiana es la de encontrar universalidad y necesidad en la síntesis.
Si el enlace depende, como en Hume, de la percepción entonces no es universal y necesario.
El juicio de la experiencia que ser por lo tanto sintético a priori, de esta manera me aseguro la garantía de la unión independientemente de toda experiencia.
Con los juicios sintéticos a priori obtengo información no contenida en el concepto sujeto sin recurrir a la experiencia.
Podemos concluir que en Kant la síntesis es prioritaria en todo conocimiento, toda unidad implica necesariamente una multiplicidad.
Las cosas corpóreas en Descartes son de naturaleza compuesta que el entendimiento recompone mediante juicios, en Kant no hay nada enlazado en el objeto. Las condiciones de posibilidad de la experiencia son a la vez condiciones de posibilidad de todo objeto de la experiencia. La síntesis en Kant es, por lo tanto, anterior a todo análisis.

Cristian Guarinos

Bibliografía utilizada
- Emanuel Kant, 2004, Critica de la razón pura, Bs. As ediciones libertador.
- Lic.Liliana Ponce, 2009, Mis notas sobre descartes, Mis notas sobre Hume, Disponibles en formato digital: http://conversacionesphilosophicas.blogspot.com/
- R.Descartes, Reglas para la dirección del espíritu, Bs. As, Losada.
- R.Descartes, 2003, Meditaciones metafísicas, Bs. As, Losada.
- R.Descartes, 2004, Los principios de la filosofía, Bs. As, Losada
- D.Hume, 2001, Tratado de la naturaleza Humana, Ed digital, http: www.dipualba.es
-Trabajos prácticos de filosofía moderna, 3º de filosofía. Disponibles en formato digital : http://conversacionesphilosophicas.blogspot.com/
-Clases de Gnoseología, Prof.Trifiló.

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