9 jul. 2009

Resúmenes de Platón


Estos textos fueron escritos por los estudiantes del Profesorado en Historia del Instituto Superior del Profesorado "Dr. Joaquín V. González".


Resumen de la “Apología de Sócrates” de Platón

Apología de Sócrates es una obra en la que se relata la autodefensa de Sócrates, en un tribunal, frente a todos los atenienses de las acusaciones de algunos de ellos (entre otros Meleto, Ánito y Licón) que lo juzgaron de cometer delito por meterse en lo que no debía: Investigar cosas subterráneas y celestes, al hacer más fuerte el argumento más débil, enseñar y corromper a los jóvenes y atentar contra los dioses en que creía toda la ciudad. El filósofo expone ante el tribunal que, estas ideas, son tergiversaciones de lo que él hace y son producto de observaciones de aquellos de los que se ganó su enemistad haciéndoles ver que no eran sabios (ya sean artesanos, políticos o poetas) mediante preguntas que él les formulaba sobre los que ellos hacían y por qué lo hacían. Cito el ejemplo de los artesanos, los cuales tenían conocimientos variados y hermosos sobre su tarea y habilidad pero que, por eso, creían saber mucho de otras cosas que eran ajenas a ellos.
Apolo, el dios, le dijo al amigo de Sócrates, Querefonte, que Sócrates era el más sabio de Atenas, lo que sorprendió al anciano ateniense y lo obligó a buscar respuesta a esto, ya que no entendía por qué podía ser más sabio que un político o un poeta dado que se acusaba de no saber nada y tener muchas dudas en su pensamiento. Por esta razón es que interrogó a sus futuros acusadores. Ahí fue donde descubrió que la sabiduría a la que se refería el oráculo era la de la de hacerse cargo de lo que no sabía en realidad, mientras que los demás creían y hacían creer que sabían cuando, en realidad no sabían.
Luego de decir esto ante el tribunal, llamó a Meleto para interrogarlo y, comprobar así, que en realidad este no se preocupaba por la formación de los jóvenes y que no sabía quién era el indicado para cierta tarea. Comprobado esto, el interrogatorio se desvió para el lado de los dioses y la acusación de que Sócrates atentaba contra ellos y que no creía. Por medio de la misma fórmula aplicada anteriormente, demuestra que él creía en los dioses, que Meleto estaba equivocado y que había hecho una acusación vacía al respecto.
Más adelante, continuó diciendo el filósofo, que aunque lo dejaran en libertad con la condición de que no de ya clases a los jóvenes y que deje de filosofar, él lo seguiría haciendo puesto que había razones por las cuales el creía que todos debían hacer caso al más sabio, sea hombre o dios. Por ende, seguiría la palabra del oráculo. En tanto, al condenarlo, a los únicos que harían daño serían a ellos mismos (los atenienses). Hace énfasis en que él no cobraba por enseñar, que simplemente hablaba y que lo escuchaban, pero él iba a seguir hablando por más que lo escucharan o no y que lo que argumentaba, se comprobaba con su pobreza. Hacía su trabajo por encomienda del dios, a través del oráculo.
El no habría hecho daño al enseñar estas ideas y lo comprobó estando frente a todos los jóvenes al que alguna vez haya enseñado y ordenando que, si así pensaran que les había hecho daño, que estaba ahí para que lo castiguen al respecto, tanto los padres como los mismo alumnos. Por supuesto, nadie lo hizo.
Se convocó al sufragio a la cuestión planteada sobre la culpabilidad de Sócrates por lo acusado, a lo que ganó el “si” por treinta votos. La pena reclamada por Meleto y compañía era la pena de muerte. Sócrates, ante esto, solo siguió dando su discurso sobre su muerte y las consecuencias que daría Zeus al pueblo por haber matado a un sabio. Cerró su discurso exponiendo una reflexión sobre la muerte y diciendo por qué sería el colmo de la felicidad ya que en el Hades estarían todos aquellos históricos dioses, semidioses y personas ya difuntas. Por último, que si los hijos llegasen a preocuparse por el dinero, o a algo antes que a la virtud, si llegasen a ser algo que no son, que los castiguen causándoles las mismas molestias que él les causó a todos los atenienses.


Natacha Maero- Hernán Ivanoff
1er. Año de Historia, JVG


Critón

En Atenas, Sócrates se encuentra preso y condenado a la pena de muerte.
Critón, como amigo, intenta convencerlo de escapar ya que su condena es una injusticia, pretende ofrecer dinero y riquezas a los guardias a cambio de la liberación de Sócrates y le propone a éste comenzar una nueva vida fuera de Atenas.
A Critón le preocupa la imagen que va a dar ante los demás, estos van a suponer que había abandonado a su amigo, en vez de comprender que Sócrates había decidido morir, considerando que lo justo, era obedecer las leyes y la voluntad del pueblo.
Sócrates se muestra muy tranquilo, exponiendo ante Critón sus argumentos y dándole a éste la oportunidad de refutar sus palabras si no las creía correctas.
Para explicarse, simula una conversación con las leyes, fueron éstas las que le dieron la vida cuando permitieron que sus padres contrajeran matrimonio, éstas lo habían educado tanto a él como a sus hijos y él las había aceptado fielmente desde un principio.
Si bien él, considera que su condena es injusta, sostiene que no debe responderse a un hecho injusto con más injusticia, esto es lo que el había defendido durante toda su vida, eran éstos sus principios y no iba a traicionarlos.
Critón no puede refutar sus palabras, es consciente de que si Sócrates escapa, estaría destruyendo las leyes y desobedecería la voluntad del pueblo, por lo cual, su condena sería vista como justa y él tendría que escapar como un ciudadano injusto.
De esta forma, Critón comprende la postura de Sócrates y acepta el hecho de que éste decida morir respetando las leyes y a su pueblo.


Nuria Aylen Illán
1er. Año de Historia, JVG


2 comentarios:

Liliana dijo...

Hola, Cursantes de Introducción a la Filosofía del Profesorado en Historia. Acá les dejo los resúmenes realizados por sus compañeros sobre la Apología de Sócrates y el Critón.
Pronto nos habilitarán un aula virtual en el JVG, en la que trabajaremos en el 2do. cuatrimestre. Manden sus correos electrónicos para que pueda habilitarlos como usuarios.
Buen trabajo para todos
Seguimos en contacto virtual

mateo dijo...

hola profe como anda?
Primero y ante todo queria agradecerle por subir los textos, y despues le queria comentar, para prevenir algun inconveniente, que el texto de la alegoria de "La alegoria de la caverna", lo hice con Damian Nimeth.


Eso es todo, muchas gracias nuevamente y nos vemos en unas semanas