25 may. 2009

*¿Qué es la Ilustración?( 1983 ) RESUMEN II

TRABAJO PRÁCTICO Nº1 RESUMEN II
III FILOSOFIA MODERNA
PROFESORA :LILIANA PONCE

ALUMNAS :LAURA GUZZO
CARINA CUADRILATERO
ISABEL MUÑOZ MARCOS

*¿Qué es la Ilustración? [Qu’est-ce que les Lumières?] ( 1983 )
Michel Foucault

Lo mismo que el Renacimiento, la Ilustración fue un movimiento no sólo filosófico o ideológico, sino cultural en sentido amplio: constituyó un «estado de espíritu» de vasta influencia en la actividad literaria, artística, histórica y religiosa. En Alemania, el objetivo fundamental lo constituye el análisis de «la razón» y la idea de conseguir el sistema de principios que garantice un conocimiento cierto sobre la naturaleza, la acción moral y la actividad política. Kant será el principal representante.
En todos los aspectos de la vida y la actividad humana se hicieron patentes las exigencias de claridad, justificación y fundamentación de las afirmaciones y enunciados.
Foucault en este texto plantea, que, la cuestión que aparece por primera vez en este texto de Kant, es la cuestión del presente, la cuestión de la actualidad.
¿Qué es lo que pasa hoy? ¿Qué es o lo que pasa ahora? ¿Qué es este "ahora" en el cual estamos los unos y los otros?; y ¿qué define el momento en el cual escribo?
La cuestión a la cual Kant responde, a la cual es llevado a responder puesto que se le ha planteado, esa pregunta es otra. No es simplemente, ¿qué es lo que en la situación actual puede determinar tal o cual decisión de orden filosófico?
La pregunta trata sobre lo que es este presente, trata de la determinación de un cierto elemento del presente que se busca reconocer, distinguir, descifrarde entre todos los otros. ¿Qué es lo que en el presente produce sentido actualmente para una reflexión filosófica?
En la respuesta que Kant trata de dar a esta interrogación muestra en qué este elemento resulta ser el portavoz y el signo de un proceso que concierne al pensamiento, al conocimiento, la filosofía; se trata de mostrar en qué y cómo aquel que habla hace parte de este proceso.
Si claramente se quiere encarar la filosofía como una forma de práctica discursiva que tiene su propia historia, me parece que con este texto sobre la Aufklärung se ve a la filosofía -y pienso que no fuerzo las cosas si digo que por primera vezproblematizar su propia actualidad discursiva: actualidad que ella interroga como acontecimiento, como un acontecimiento del cual ella debe decir el sentido, el valor, la singularidad filosófica y en la cual ella encuentra a la vez su propia razón de ser y el fundamento de lo que dice. Y por ello mismo se ve que para el filósofo plantear la cuestión de su pertenencia a ese presente, , no será ya más asunto de su pertenencia a una doctrina o a una tradición; no será ya más simplemente la cuestión de su pertenencia a una comunidad humana en general, sino la de su pertenencia a un cierto "nosotros", a un nosotros que se refiere a un conjunto cultural característico de su propia actualidad.
Es este nosotros el que está deviniendo para el filósofo el objeto de su propia reflexión, y por eso mismo se afirma la imposibilidad de hacer la economía de la interrogación de su pertenencia singular a este nosotros por parte del filósofo.
Para hablar muy esquemáticamente, la cuestión de la modernidad había sido planteada en la cultura clásica según un eje de dos polos: el de la antigüedad y el de la modernidad; era formulada ora en los términos de una autoridad que hay que aceptar o rechazar (¿Cuál autoridad aceptar? ¿cuál modelo seguir?, etc.) era aún bajo la forma (por otra parte correlativa de aquella) de una valorización comparada: ¿son los antiguos superiores a los modernos? ¿estamos nosotros en un período de decadencia.
El discurso tiene que volver a tener en cuenta su actualidad, por una parte, para reencontrar allí su lugar propio; por otra parte para decir así el sentido; y finalmente para especificar el modo de acción que es capaz de ejercer al interior de esa actualidad.
una de las grandes funciones de la filosofía llamada moderna (aquella cuyo comienzo se puede situar en el extremo final del siglo XVIII): interrogarse sobre su propia actualidad.
Se podría seguir la trayectoria de esta modalidad de la filosofía a través del siglo XIX hasta hoy. Por el momento, lo único que quería subrayar es que esta cuestión tratada por Kant en 1784 para responder a una pregunta que había sido planteada desde el exterior, Kant no la olvidó. La va a plantear de nuevo y va a tratar de responderla a propósito de otro acontecimiento que tampoco ha dejado de interrogarse sobre sí mismo. Este acontecimiento, por supuesto, es la Revolución Francesa.
En 1789, Kant va a dar de alguna manera continuación al texto de 1784. En 1784, él trataba de responder a la pregunta que se le planteaba: "¿Qué es esta Aufklärung de la que hacemos parte?" y en 1798 responde a una pregunta que la actualidad le planteaba pero que estaba formulada desde 1794 por toda la discusión filosófica en Alemania. Esa pregunta era: "¿Qué es la Revolución?.”
"¿Hay un progreso constante para el género humano?" Y es para responder a esta pregunta que Kant sostiene en el parágrafo V de esa disertación el siguiente razonamiento: si se quiere responder a la pregunta "¿Hay un progreso constante para el género humano?" es necesario determinar si existe una causa posible de ese progreso, pero una vez que se ha establecido esta posibilidad es necesario mostrar que esta causa actúa efectivamente y para ello liberar un cierto acontecimiento que muestre que la causa actúa en realidad. En suma, la asignación de una causa no podrá jamás determinar más que efectos posibles, o más exactamente la posibilidad de efecto; pero la realidad de un efecto no podrá ser establecida más que por la existencia de un acontecimiento.
No es suficiente pues seguir la trama teleológica que hace posible un progreso; es necesario aislar, en la historia, un acontecimiento que tenga el valor de signo.
¿Signo de qué? signo de la existencia de una causa, de una causa permanente que a todo lo largo de la historia haya guiado a los hombres por la vida del progreso. el acontecimiento que podrá permitirnos decidir si hay progreso, será un signo "rememorativum, demonstrativum, pronosticum". Es necesario que sea un signo que muestre que eso ha sido siempre así (es el signo rememorativo) un signo que muestre bien que actualmente las cosas pasan también así (es el demostrativo)en fin, que muestre que ello pasará permanentemente así (signo pronóstico). Y es así como podemos estar seguros de que la causa que hace posible el progreso no actúa sólo en un momento dado, sino que garantiza una tendencia general del género humano en su totalidad a marchar en el sentido del progreso. Esta es la pregunta: "¿Hay en torno a nosotros un acontecimiento que sería rememorativo, demostrativo y pronóstico de un progreso permanente que lleve al género humano en su totalidad?"
Kant hace evidente alusión a las reflexiones tradicionales que buscan las pruebas del progreso o del no progreso de la especie humana, en el derrocamiento de los imperios, en las grandes catástrofes por las cuales los estados mejor establecidos desaparecen, en los derrumbamientos de fortunas que echan por tierra las potencias establecidas y hacen aparecer nuevas, no es en los grandes acontecimientos donde debemos buscar el signo rememorativo, demostrativo, pronóstico del progreso; es en acontecimientos mucho menos grandiosos, mucho menos perceptibles. Lo que constituye el acontecimiento con valor rememorativo, demostrativo y pronóstico no es el drama revolucionario en sí mismo, no son las explosiones revolucionarias, ni la gesticulación que lo acompañan. Lo que es significativo, es la manera como la Revolución da espectáculo, es la manera como es acogida en sus alrededores por espectadores que no participan pero que la miran, que la presencian y que, para bien o para mal, se dejan arrastrar por ella.
No es pues el proceso revolucionario el que importa, poco importa si triunfa o fracasa, nada de eso tiene que ver con el progreso, o al menos con el signo de progreso que buscamos, la Revolución en sí misma no puede ser considerada como el signo de que exista una causa capaz de mantener a través de la historia, el progreso constante de la humanidad.
Lo que es importante en la Revolución no es la Revolución misma: es lo que pasa en la cabeza de aquellos que no la hacen, o en todo caso, que no son los actores principales; es la relación que ellos mismos tienen con esa Revolución de la cual no son los agentes activos. Según Kant, el entusiasmo por la Revolución es signo de una disposición moral de la humanidad; esta disposición se manifiesta permanentemente de dos maneras: primero en el derecho de todos los pueblos a darse la constitución política que les conviene y, segundo, en el principio conforme al derecho y a la moral de una constitución política tal que evite, en razón de su mismos principios, toda guerra ofensiva. La cuestión de la Aufklärung, o aún de la razón, como problema histórico ha atravesado de manera más o menos oculta el pensamiento filosófico desde Kant hasta ahora. La otra cara de la actualidad que Kant encontró es la Revolución: la Revolución a la vez como acontecimiento, como ruptura y derribamiento en la historia, como fracaso, pero al mismo tiempo como valor, como signo de una disposición que opera en la historia y en el progreso de la especie humana. también acá, la cuestión para la filosofía no es la de determinar cuál es la parte de la Revolución que convendría preservar y hacer valer como modelo. Es la de saber qué es necesario hacer con esta voluntad de revolución, con este "entusiasmo" por la Revolución que es otra cosa distinta de la empresa revolucionaria misma.
Las dos preguntas: "¿Qué es la Aufklärung?" y "qué hacer con la voluntad de revolución?" definen el campo de interrogación filosófica que trata de lo que somos en nuestra actualidad.

4 comentarios:

ALVARO dijo...

¿Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
En los libros figuran los nombres de los reyes
¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿Quién la volvió a construir otras tantas? ¿En qué casa de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
La noche en que fue terminada la Muralla China
¿adónde fueron los albañiles? Roma la Grande está llena de arcos de triunfo ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada
¿tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida, la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban pidiendo ayuda a sus esclavos
El joven Alejandro coqnuistó la India.
¿El solo?
César venció a los galos.
¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II lloró al hundirse
su flota ¿No lloró nadie más?
Federico II venció la Guerra de los Siete Años.
¿Quién la venció, además?
Una victoria en cada página.
¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba sus gastos?

Una pregunta para cada historia.

Bertolt Brecht

dice el texto:´´ lo importante de la revolucion , no es la revolucion misma, es lo que pasa en la cabeza de aquellos que no la hacen...´´
´´´el entusiasmo por la revolucion es signo de una disposicion moral de la humanidad...´´´
he aqui mis dudas al respecto:¿que es de la revolucion sin aquellos que son los actores principales?, si es signo de una disposicion moral ( la revolucion) ¿ como se infiere dicho signo? estas cuestiones las puedo resumir en una sola a saber:¿ de que esta hecha la revolucion?

LAURA dijo...

eatoy de acuerdo con vos, Alvaro ¿en que lugar quedaron eso actores principales? ¿todo pudieron participar en esta revolucion?..son dudas y preguntas para seguir pensando

Liliana dijo...

Muy interesante el texto citado por Alvaro y, ante las preguntas de Laura, yo les agrego: ¿quién cocinó la cena de los revolucionarios?
A mí me parece que de lo que se trata es de distinguir entre la revolución y la ilustración, que siempre han ido de la mano en el relato oficial de la revolución, más que de la ilustración.
Por decirlo de algún modo, los revolucionarios siempre han legitimado su accionar en las ideas de "las luces", aunque las luces del siglo XVIII no son las mismas del siglo XVII, y arrojan más "sombras" que luz en algunos casos.
Les dejo este link, sobre la relación entre revolución francesa e ilustración, escrito por Roger Chartier, un historiador francés:
http://www.nuevaalejandria.com/archivos-curriculares/sociales/nota-005
Espero que puedan acceder a él, si no es posible, avísenme que les habilito un link desde algún lugar del blog.
Nos seguimos leyendo

andrea dijo...

Hola chicas,en el texto de Foucault se acentúa la idea de un presente que siempre determina un cambio, es decir que la actualidad es vista como un proceso de significación en el que siempre hay un cambio que supone la reflexión filosófica. La pregunta de Kant trata de la determinación de un cierto elemento del presente que se busca reconocer descifrarse entre otros.Eñ discurso vale por sí mismo, la noción del presente tiene que ver con esta capacidad del enunciado por ser una entidad en sí, sin relación al pasado o al futuro. Por esto los acontecimientos se analizan en su actualidad y pueden ser vistos como rupturas pero también como valor, esto es, como un significante entre la historia y la condición humana. El presente siempre determina un cambio.