26 may. 2009

Hegel: introducción a la historia de la filosofía

El objeto de la historia de la filosofía es enseñar cómo la filosofía ha aparecido en el tiempo. La finalidad es conocer lo general por medio de lo cual lo múltiple puede ser ligado como algo distinto del contenido; debe existir una conexión necesaria, donde los fenómenos individuales adquieran una posición y una relación esenciales con respecto a un fin, a una objetividad y, con ello, una significación con respecto a lo general (universal). La significación es conexión con lo general (universal), referencia a un todo, a una idea.
Existen dos puntos de vista:
-la historia de la filosofía es la evolución del contenido de la filosofía, cómo el contenido aparece en el campo de la historia. Historia de la filosofía y Ciencia de la filosofía coinciden, están en armonía.
-en qué momento comienza la historia de la filosofía, ha existido antes en forma de religión, de mito.
La historia tiene que hacer pasar los hechos por un orden ante la representación. Los hechos en la historia de la filosofía son los actos de LIBRE PENSAMIENTO, es el mundo intelectual cómo se ha originado y cómo se ha producido. Lo que el hombre tiene de más que el animal lo posee por el pensamiento. El pensamiento es lo esencial, lo sustancial, lo activo en el hombre, y aunque tiene que ocuparse de una infinita multiplicidad y diversidad de objetos, tanto más excelente será cuánto más se ocupe del pensamiento mismo. El pensamiento es activo solamente mientras que se produce a si mismo. Lo que el así produce es la filosofía.
La historia de la filosofía tiene por objeto el pensamiento. El pensamiento cuya exposición es la historia de la filosofía, es esencialmente uno; sus desarrollos son solo formas distintas de uno y el mismo pensamiento. Es la sustancia universal del espíritu, de él mismo se desenvuelve todo lo demás.
Estado, religión, arte, etc., son también actos del pensamiento; pero no son filosofía. La historia de la filosofía es ahora la historia de lo universal, de lo sustancial del pensamiento. En ella coinciden el sentido o la significación y la representación o lo exterior del pensamiento, en una unidad, el pensamiento es en cierto modo mismamente lo más interior.
El objeto de estudio de la filosofía es el pensamiento moviéndose a si mismo: se ocupa consigo mismo y se determina desde si mismo, su determinación es producirse y existir en el interior. Forma y contenido es aquí lo mismo.
Representemos sus formas como evolución: algo antes oculto, se despliega, ulteriormente. Lo simple que contiene la multiplicidad, aun no se ha desenvuelto, no ha salido de la forma de posibilidad a la forma de existencia.
El pensamiento es en si libre y puro, pero ordinariamente se presenta en cualquier forma: es pensamiento determinado particular, porque siempre aparece ligado a un objeto y contenido determinado.
En tanto que el objeto es dado, el pensamiento, la conciencia, el yo no son libres; existe algo distinto que el objeto, este no es yo, tampoco yo soy en mi, es decir yo no soy libre. Solamente la filosofía es el pensamiento libre, puro, ilimitado. Tiene por objeto la esencia de las cosas, no la cosa en si como existe en la representación (fenómeno). Esta esencia es el pensamiento mismo. El espíritu es libre mientras que el pensar se ocupa consigo mismo, pues es en si.
A la esencia oponemos el fenómeno (la apariencia), el cambio. La esencia es lo general, lo eterno, lo que siempre es así. A Dios se lo representa en diferentes formas pero la esencia, pero la esencia de Dios es lo universal, lo siempre permanente, lo que penetra a través de todas las representaciones. Lo universal es el producto del pensar. Los pensamientos no son las cosas mismas, sino formulados sobre las cosas, estas no son verdaderos pensamientos; son subjetivas. Lo verdadero es la esencia de las cosas, lo universal. Al ser el pensamiento lo universal es así objetivo, invariable. Entonces la filosofía tiene por objeto lo universal, mientras pensamos somos lo universal.
Pero el pensamiento es en si y por si eterno. Aquello que es verdadero esta contenido solamente en el pensamiento, y es verdadero mas allá de todo tiempo y para todo tiempo.
Pero surge ahora la contradicción, el pensamiento debe tener una historia. En la historia se representa aquello que es mudable, lo que ha ocurrido, lo que ha sido, lo que ya no existe, pero el pensamiento no es susceptible de ningún cambio, sino que es. La cuestión es: que es lo que existe fuera de la historia, que estando separado del cambio, tiene historia.
Existen diferentes representaciones de la historia de la filosofía:
-las diversas filosofías se contradicen puesto que todas se jactan de poseer la verdad o el conocimiento verdadero, y como ninguna es la verdad puesto que todas lo son, se convierten en opiniones (pensamiento casual), no son generales.
-Informar sobre los diferentes pensamientos y concepciones que los hombres han formulado en distintas épocas sobre Dios y el mundo.
Estos dos puntos terminaran siendo solo opiniones, contraponiéndose a lo verdadero. Mas allá de este contraste, la verdad, la razón es una; el conocimiento de la verdad, la razón pensante, es decir, precisamente la filosofía es solo una y que sin embargo, hay múltiples filosofías.
La historia de la filosofía tiene que ver con las ideas filosóficas en las cuales está presente nuestro espíritu.
En la historia de la filosofía no se trata de ocurrencias, de opiniones, etc., que cada uno haya descubierto según la particularidad de su espíritu o se haya imaginado a su libre albedrío; sino que al tener que considerar aquí la actividad pura y la necesidad del espíritu, tiene que existir también en el movimiento total del espíritu pensante una conexión necesaria y esencial.
Con esta creencia en el espíritu del mundo tenemos que acercarnos a la historia de la filosofía.
( redactado por Marina Dalto y Virginia Fernandez)

3 comentarios:

andrea dijo...

Según Hegel, “La historia de la filosofía puede ser estudiada como una introducción a la filosofía, porque presenta al origen de la filosofía. Pero es el objeto de la historia enseñar cómo la filosofía ha aparecido en el tiempo.” En base a lo expuesto, se entiende que filosofía e historia de la filosofía son dos partes de un todo indisoluble porque no pueden darse por separado y a su vez forman parte del ámbito del concepto ya que el saber filosófico es pensamiento activo que se reproduce a sí mismo y la historia de la filosofía es también la historia del pensamiento, es decir el pensar en movimiento, los conceptos en su significación contextual.
No se puede comprender el pensamiento sin relación a los acontecimientos de los que ha surgido y el significado que de allí se desprende, estos aconteceres reflejan el pensar en un momento determinado, por esta razón como dice Hegel: “Sin introducción no podremos comenzar, porque la historia de la filosofía está ligada a otras esferas del sabe, es semejante a otras ciencias, porque debe determinarse el modo del pensar, lo cual pertenece a al historia de la filosofía”; Para que la historia sea útil al saber específico no debe entenderse como una mera acumulación de datos, causas u opiniones sino que debe ser un camino de construcción de la verdad, y esta tiene que ver con el pensar puro el cual conecta de manera necesaria y esencial los hechos y conceptos que hacen a la evolución del pensamiento. Se podría pensar que al historia sólo refiere al pasado, pero si estamos hablando de historia de al filosofía nos estamos refiriendo a la historia del pensamiento y el pensar es, no ha sido, sino que está siendo cada vez que interpretamos un hecho en relación a un concepto. “
La historia de la filosofía y la filosofía están unidas en relación a la verdad universal que se busca lo uno, lo eterno, lo que es en sí: “La historia de la filosofía es una contraposición de la filosofía, solamente que su desarrollo se cumple en el tiempo, en la esfera de la aparición (del fenómeno), en la exterioridad. Este desarrollo está sin duda, fundamentado en la idea lógica y en el desarrollo de al misma…”

Liliana dijo...

Hola, chicas
muy interesantes las consideraciones acerca de la posición de Hegel respecto de la relación entre "filosofía" e "historia de la filosofía", me gustaría conocer cuál es el tema de esta "conversación filosófica".
Específicamente, ¿cuál es el objetivo del comentario hecho a la entrada?
Nos seguimos leyendo

andrea dijo...

Hola, este es el comentario sobre el que hice anteriormente queriendo sintetizar mi idea y respondiendo a lo que me preguntaron.Hegel trata la cuestión del tiempo en la filosofía o también podríamos decir que se pregunta:¿tiene que ver el tiempo, la historia, el pasado para poder interpretar la verdad del campo filosófico?; ¿para analizar la evolución del pensar es necesario el estudio de la historia de la filosofía? El tema que persigue este pensador tiene que ver con esta problemática: la apropiación del saber filosófico como un proceso del pensar en sí ,por medio de la evolución del acontecer de un pensamiento que atraviesa diferentes paradigmas filosóficos, su determinación es producirse y existir.Por esto, no nos debemos centrar en los hechos sino en la esencia del pensamiento que en ellos se vislumbran. El objeto de la filosofía es el pensamiento mirándose a sí mismo ,por esta razón, filosofía e historia son parte de una verdad que se puede alcanzar teniendo en cuenta los dos momentos el del concepto y el del tiempo.