25 may. 2009

Dussel.Europa,modernidad y eurocentrismo.

Por Victoria Kazansky y Luciano Celis.

Dussel se propone desmontar una construcción teórica que orienta las prácticas y las maneras de vernos en relación con los otros que deviene ideología.

"La Modernidad, como nuevo "paradigma" de vida cotidiana, de comprensión de la historia, de la ciencia, de la religión."

Esta ideología fusiona una serie de conceptos a fin de legitimar un orden de cosas o una práctica concreta. Los conceptos conforman un campo semántico que permite establecer relaciones de sentido. De esta manera el concepto Europa o europeo guarda estrechas relaciones con conceptos tales como progreso, civilización, centro, desarrollo, occidental, cristiano, o moderno. Estos conceptos permiten a un grupo humano identificarse como un Nosotros homogéneo al autodenominarse occidentales, cristianos, civilizados o desarrollados. Claro que esta identidad no es una construcción de un yo plural solipsista, o de un yo que se piensa como universal y permite construir un nosotros, sino que depende del otro, de lo otro. Esta relación de alteridad entre un nosotros y los otros, entre lo fundante y lo fundado no puede entenderse sino se considera que en el momento de fundación de lo originario está también lo derivado. Se trata de un acto de co-fundación. No es posible concebir a uno sin el otro. Ambos son elementos de una unidad que denominaremos Modernidad.
¿Qué es la modernidad? Podemos hablar de un mito que tiene dos caras: una positiva que se relaciona con la salida de la minoridad, con la emancipación que otorga el uso de la razón, con la necesidad de un grupo humano de establecer nuevas maneras de relacionarse, de los pueblos por su autodeterminación, etc.; y una negativa que tiene que ver con la ocultación de lo otro: lo minoritario, o explotado, oprimido, etc.

"Por todo ello, si se pretende la superación de la "Modernidad" será necesario negar la negación del mito de la Modernidad. Para ello, la "otra-cara" negada y victimada de la "Modernidad" debe primeramente descubrirse como "inocente": es la "víctima inocente" del sacrificio ritual, que al descubrirse como inocente juzga a la "Modernidad" como culpable de la violencia sacrificadora, conquistadora originaria, constitutiva, esencial. Al negar la inocencia de la "Modernidad" y al afirmar la Alteridad de "el Otro", negado antes como víctima culpable, permite "des-cubrir" por primera vez la "otra-cara" oculta y esencial a la "Modernidad": el mundo periférico colonial, el indio sacrificado, el negro esclavizado, la mujer oprimida, el niño y la cultura popular alienadas, etcétera (las "víctimas" de la "Modernidad") como víctimas de un acto irracional (como contradicción del ideal racional de la misma Modernidad)."

Dussel critica el concepto de modernidad porque entiende que es un acoplamiento semántico – recordemos que este acoplamiento es interesado, ideológico – que conforma una identidad artificial que opera ocultando la diferencia, lo distinto o lo otro. En otras palabras se oculta deliberadamente el segundo elemento que le da razón de ser al primero: lo periférico, subdesarrollado, etc.
Dussel demuestra como la diacronía unilineal: Grecia-Roma-Europa no es sino invento ideológico del romanticismo alemán de fines del SXVIII que se asienta sobre un criterio ario racista.

"Esta secuencia es hoy la tradicional. Nadie piensa que es una "invención" ideológica (que "rapta" a la cultura griega como exclusivamente "europea" y "occidental"), y que pretende que desde la época griega y romana dichas culturas fueron "centro" de la historia mundial."

A partir de esta constatación realiza un análisis hermenéutico interpretativo de los conceptos Europa, occidental, civilizado, progreso, centro, etc.
Así demuestra cómo desde la antigüedad se han elaborado – construido - mitos que permitían diferenciar entre un nosotros y un lo otro, los otros. Por ejemplo. El logos griego frente a lo bárbaro, lo occidental frente a lo oriental, lo cristiano frente a lo musulmán, lo central frente a lo periférico, lo moderno frente a lo antiguo o medieval.

Dussel se propone no solamente criticar el mito de la modernidad sino también reinterpretar la modernidad y rescatar el lado positivo de esta: su carácter emancipatorio.

Con la crítica sostendrá que la modernidad ha ocultado a Latinoamérica y a lo otro, el otro. Que esta visión europeizante basada sobre criterios ario-racistas no es más que una ideología que encubre o legitima ciertas prácticas.

"Si la Modernidad tiene un núcleo racional ad intra fuerte, como "salida" de la Humanidad de un estado de inmadurez regional, provinciana, no planetaria; dicha Modernidad, por otra parte ad extra, realiza un proceso irracional que se oculta a sus propios ojos. Es decir, por su contenido secundario y negativo mítico, la "Modernidad" es justificación de una praxis irracional de violencia".

Por la reinterpretación demostrará que la modernidad entendida solo a partir del desarrollo de la subjetividad no es el punto de inicio sino la consumación de un proceso histórico que arranca con el descubrimiento y conquista de América. Por lo que rescata la importancia de España – y por extensión de América - para la modernidad.

"El ego cogito moderno fue antecedido en más de un siglo por el ego conquiro (Yo conquisto) práctico del hispano-lusitano que impuso su voluntad (la primera "Voluntad-de-Poder" moderna) al indio americano".

Dado que la alteridad Cogito conquiro frente a lo otro, lo indígena, antecede al ego cogito, el yo como centro de la historia se erige frente a un otro que es periferia. Para Dussel:

"1492, según nuestra tesis central, es la fecha del "nacimiento" de la Modernidad1; aunque su gestación -como el feto- lleve un tiempo de crecimiento intrauterino. La Modernidad se originó en las ciudades europeas medievales, libres, centros de enorme creatividad. Pero "nació" cuando Europa pudo confrontarse con "el Otro" y controlarlo, vencerlo, violentarlo; cuando pudo definirse como un "ego" descubridor, conquistador, colonizador de la Alteridad constitutiva de la misma Modernidad. De todas maneras, ese Otro no fue "des-cubierto" como Otro, sino que fue "en-cubierto" como "lo Mismo" que Europa ya era desde siempre. De manera que 1492 será el momento del "nacimiento" de la Modernidad como concepto, el momento concreto del "origen" de un "mito" de violencia sacrificial muy particular y, al mismo tiempo, un proceso de "en-cubrimiento" de lo no-europeo."

"La determinación fundamental del mundo moderno es el hecho de ser (sus Estados, ejércitos, economía, filosofía, etc.) "centro" de la Historia Mundial. Es decir, nunca hubo empíricamente Historia Mundial hasta el 1492 (como fecha de iniciación del despliegue del "Sistema-mundo"). Anteriormente a esta fecha los imperios o sistemas culturales coexistían entre sí".

Por último entiende que la modernidad es mucho más que esta visión ideológica o eurocéntrica; es el intento universal de la humanidad por emanciparse. La razón emancipadora deviene razón liberadora. A este nuevo proyecto lo llama "trans-modernidad".

"Sólo cuando se niega el mito civilizatorio y de la inocencia de la violencia moderna, se reconoce la injusticia de la praxis sacrificial fuera de Europa (y aún en Europa misma), y entonces se puede igualmente superar la limitación esencial de la "razón emancipadora". Se supera la razón emancipadora como "razón liberadora" cuando se descubre el "eurocentrismo" de la razón ilustrada, cuando se define la "falacia desarrollista" del proceso de modernización hegemónico. Esto es posible, aún para la razón de la Ilustración, cuando éticamente se descubre la dignidad del Otro (de la otra cultura, del otro sexo y género, etcétera); cuando se declara inocente a las víctimas desde la afirmación de su Alteridad como Identidad en la Exterioridad como personas que han sido negadas por la Modernidad. De esta manera, la razón moderna es trascendida (pero no como negación de la razón en cuanto tal, sino de la razón violenta eurocéntrica, desarrollista, hegemónica). Se trata de una "Trans - Modernidad" como proyecto mundial de liberación donde la Alteridad, que era co-esencial de la Modernidad, se realice igualmente. La "realización" de la Modernidad no se efectúa en un pasaje de la potencia de la Modernidad a la actualidad de dicha Modernidad europea. La "realización" sería ahora el pasaje trascendente, donde la Modernidad y su Alteridad negada (las víctimas), se co-realizarán por mutua fecundidad creadora. El proyecto trans-moderno es una co-realización de lo imposible para la sola Modernidad; es decir, es co-realización de solidaridad, que hemos llamado analéctica, del Centro/Periferia, Mujer/Varón, diversas razas, diversas etnias, diversas clases, Humanidad / Tierra, Cultura occidental/Culturas del Mundo Periférico ex-colonial, etcétera; no por pura negación, sino por incorporación desde la Alteridad.
Debe ser un proyecto "trans-moderno" (y sería entonces una "Trans-Modernidad") por subsunción real del carácter emancipador racional de la Modernidad y de su Alteridad negada ("el Otro" de la Modernidad), por negación de su carácter mítico (que justifica la inocencia de la Modernidad sobre sus víctimas y por ello se torna contradictoriamente irracional). Su real superación (como subsuntion (y no meramente como Aufhebung hegeliana) es subsunción de su carácter emancipador racional europeo trascendido como proyecto mundial de liberación de su Alteridad negada: la "Trans-Modernidad" (como nuevo proyecto de liberación político, económico, ecológico, erótico, pedagógico, religioso, etcétera)".

"La "Filosofía de la Liberación", que parte desde la Alteridad, desde el "compelido" o el "excluido" (la cultura dominada y explotada), de lo concreto-histórico, trata de mostrar esas condiciones de posibilidad del dialogar, desde la afirmación de la Alteridad…".

Referencias:


11 comentarios:

cristian dijo...

-PREGUNTAS RETORICAS SURGIDAS A PARTIR DE LA LECTURA-
->¿Es posible realmente una "filosofia de la Liberacion",de la alteridad,de la capacidad de "ser otro", o como dice Levinas el aprendizaje del "rostro del otro",cuando toda filosofia representa un intento o pretencion de imponer una vision del mundo?.
->¿Contituye la la "voz de los vencidos" un intrumento demagógico posmoderno?,¿realmente se escucha "al excluido" o se toma de su discurso elementos utiles a fines predeterminados?.
->¿nuestro amo juega al esclavo?.

ALVARO dijo...

Me resulta muy interesante la propuesta del autor, en particular si vision acerca de la construccuion del concepto de lo ¨europeo¨ como una construccion simbolica que fue construyendose a partir de situar el mundo griego y romano como central y hegemonico,situando a las otras culturas como perifericas y no ¨europeas¨.
Sostiene Dussell que el ego cogito fue antecedido por mas de un siglo por el ego conquiro con el descubrimiento de America, punto inicial donde el ego cogito al descubrir america da nacimiento a ¨la modernidad¨ , y con ello conquistador de la alteridad, donde el otro fue ¨ encubierto¨ como lo mismo.
Me surgen dos cuestiones en relacion al texto a saber:
¿son las conflictos belicos que siguieron a la conquista de America hijos de esta logica europea y etnocentrica?
¿Es el texto de Dussell una nueva vision acerca de la historia , y que como tal confirma aquel viejo dicho que dice que la historia la escriben los vencedores?

luciano dijo...

Sí, Cristian, la propuesta de Dussel - que retoma a Habermas y su Teoría de la acción comunicativa y/o la teoría de la racionalidad, y lo fusiona con Levinas, Heidegger y Marxismo, de clarificar la posibilidad de un diálogo intercultural, interfilosófico - suena a utopismo reformista. Dussel comenta en “1492: El encubrimiento del Otro. Hacia el origen del mito de la Modernidad” que esta búsqueda se opone a la concepción de Rorthy para quien la existencia empírica de diversas culturas, "mundos de la vida (Lebenswelten)" son incomunicables, inconmensurables. Por tal motivo se propone, repito, desarrollar una "teoría" o "filosofía del diálogo" - como parte de una "Filosofía de la Liberación" del oprimido, del incomunicado, del excluido, del Otro -, sobre las condiciones de posibilidad histórica hermenéutica de la "comunicación" intercultural. El cree posible superar la imposibilidad de un intercambio discursivo intercultural desde la óptica de la "Filosofía de la Liberación", en tanto que esta, parte desde la Alteridad, desde el "compelido" o el "excluido" (la cultura dominada y explotada), de lo concreto-histórico. Por tal motivo tratará de mostrar que existen condiciones de posibilidad del dialogar, desde la afirmación de la Alteridad. Dirá: “"el-Otro-excluido" y "dominado" puede efectivamente intervenir en un diálogo propiamente racional”.
Coincido en parte que a lo largo de la historia, la filosofía ha cumplido, la más de las veces, la ideológica función de imponer una visión del mundo. Pero me parece que a esta altura de las circunstancias, en que las filosofías criticas posmodernistas, neomarxistas, etc, tratan de eliminar todo resto metafísico, en las que - y desde las que - se impone como tarea recuperar el dialogo democrático e intercultural, en las que se ha dado muerte no solo al dios logificado sino al autor y al sujeto que había sido erigido por la modernidad con tanta petulancia y arrogancia, considerar aun que pretende imponer una visión del mundo resulta ideológico.
Sin embargo, no me queda claro lo que quiere hacer Dussel con esta filosofia de la liberación en clave discursiva. La crítica que realiza a la modernidad en tanto encubrimiento – aquí estamos en el ámbito de la ideología – me parece excelente. ¿Pero de reconocer – Europa - la deuda que tiene con América o África, qué? ¿El reconocimiento del explotado por parte de sus “amos” es suficiente para superar la explotación, la marginación, la pobreza y la exclusión?
No parece ser esta la intención de Dussel, para quien importa más el reconocimiento de la alteridad y no el borramiento de esta bajo los fines de una comunidad armónica y sin desgarramientos. En este punto es que Dussel se separa de Habermas. Ya uno de sus discípulos mas notables, Albrecth Wellmer, había criticado los supuestos sobre los que se basa la Teoría de la racionalidad y la Teoría de la acción comunicativa al entender que tenia como base un residuo metafísico: la idea de un acuerdo mutuo entre los hombres.
En todo caso la pregunta que sugiere este comentario es si en todo proyecto filosófico-político que se proponga emancipar a la humanidad o a una clase no es una apuesta metafísica-teológica.

luciano dijo...

No me queda muy en claro qué quiere decir con ¿son las conflictos bélicos que siguieron a la conquista de América hijos de esta lógica europea y etnocéntrica?
Se refiere a aquellas que persiguieron fines expansionistas de las potencias europeas, o a aquellas en las que se enfrentaron las mismas potencias europeas –la Guerra de los Cien años, la Primera Guerra Mundial, etc. – o las que llevaron adelante los pueblos americanos, africanos, y asiáticos por autodeterminarse?
En fin como ve es una pregunta no muy precisa y difícilmente puede concluirse en algo sobre esta cuestión. No obstante creo que en parte tiene usted razón. Consideremos las luchas por la independencia que devinieron en enfrentamientos bélicos con las potencias europeas. Pienso en Haití, la primera nación americana que hizo suyas las consignas de la Revolución francesa y que enfrentó al mismísimo Napoleón. Es una clara muestra de cómo la Declaración de los Derechos del Hombre no debe leerse en clave universal sino de clases. O mejor dicho como una clase se apropia de un ideal emancipatorio proveniente de la ilustración y la convierte en bandera ideológica. Pues bien Haití no podía tener la misma lógica que Francia o Inglaterra, son los otros, lo negado por Europa. Por lo tanto Napoleón envió sus tropas para sofocar la rebelión de aquellos que se atrevieron a extender los ideales de la revolución fuera de Europa.
En relación a ¿Es el texto de Dussel una nueva visión acerca de la historia, y que como tal confirma aquel viejo dicho que dice que la historia la escriben los vencedores?
No lo es. Hay que leer a Marx y a toda la tradición marxista. No es ninguna novedad que la memoria de los pueblos es manipulada por las potencias hegemónicas. En todo caso los discursos acerca de quien vence y quien no solo sirven para legitimar un orden o una praxis irracional de violencia.

carina dijo...

Entiendo que la modernidad es una salida de la minoria de edad, un momento de cambio donde la razón pasa a tomar el lugar de lo absoluto; donde aparece la subjetividad, donde se produce una fragmentación, una liberación; pero cambio en cual también han influído la sucesiòn de una serie de acontencimientos, y por la lectura que hice de este trabajo, cuando se nombran las palabras colonizador, victimas, entre otras por ejemplo, obviamente no solo por nombrarlas sino por lo que se dice, y recordando el comentario en clase de una de mis compañeras, se me presenta la duda de que si se podría decir que a lo largo de la historia han sido necesarios estos acontecimientos violentos? Y que si no lo fueron, igualmente se busca como una especie de signo responsable? Parecería ser que todo acto violento conlleva una ruptura, un cambio en el pensamiento de los sujetos, pero como dice Foucault no un cambio debido al acto de violencia mismo sino a lo que éste produce en los que no participan del mismo, sino que lo interpretan de diferentes maneras al modo de espectador.

LAURA dijo...

Dussel en su texro dice se propone no solamemte criticar el mito de la modernidad sino tambien reinterpretar la modernidad y rescatar el lado positivo de esta, su caracter EMANCIPATORIO , de que si los nuevos descubiertos no tuvieron la posibilidad de expresarse, fueron sometido como es otro que no tiene la capacidad de revelarse. Me pregunto ¿en que lugar quedo la emancipacion, solo fue un concepto?

luciano dijo...

Sí Carina la modernidad es en parte eso que enumeras. La salida de la minoridad (Kant), la fe ingenua en el poder de la razón, la reunificación de saber y fe en Hegel, etc. Pero hay mucho más… ¿Por acontecimientos te referís a hechos históricos relevantes que cambiaron el curso de la humanidad? ¿No sé, tipo la Revolución francesa con su toma de la bastilla, la decapitación del Rey, la Declaración de los Derechos del Hombre, etc? Habría que distinguir entre actos que conllevan violencia (la toma del poder por parte de la burguesía, la Conquista de América, la Revolución rusa) y que a su vez implican ruptura con el orden anterior (revolución), rupturas que no son necesariamente actos violentos (revolución científica de Copérnico), ideologías que terminan por ocultar prácticas violentas (mito de la modernidad), etc. Aclaro porque me parece que entonces – en la charla –y aun ahora se sigue trazando una analogía entre los cambios violentos y las rupturas. Por ejemplo Copérnico y Galileo produjeron desde el ámbito de la ciencia cambios relevantes a la hora de entender como el hombre podía dar cuenta de la naturaleza, sus procesos, etc. Esta visión que se contraponía con la epísteme medieval influyo notablemente en los pensadores modernos, no se dio de manera violenta, sino en el marco de las ciencias. Luego se puede confundir el ideal iluminista de salida de la minoridad como un acto violento (No es lo que pretende Kant). Además creo que hacés una incorrecta lectura de Foucault. Cuando habla de espectador esta queriendo decir que Kant aunque simpatizaba con la revolución francesa lo hacia desde la constatación de un ethos que estaba ya lo suficientemente arraigado en la población europea (Francia, Alemania, Inglaterra) y que ahora se manifestaba de manera violenta en la arena política. Pero este ethos ya era un acontecimiento – filosófico - irreversible. La mentalidad antigua, medieval y todo lo que a ella se refería, tanto en lo ideológico, lo científico como en lo político estaban destinadas a desaparecer. La fe en el progreso de la humanidad en su lucha por emanciparse era lo importante, no que Revolución pudiera instalar ese ethos de manera autoritaria. No importaba si la revolución triunfaba políticamente porque lo importante era que era el reflejo, la manifestación, de un ethos. Tal vez restaría hablar de otro gran iluminado que si consideraba necesario la toma del poder por la vía violenta (Marx). El estado burgués, en el que se según Hegel se cristalizaba la sociedad moderna, era un instrumento de la burguesía para legitimar sus prácticas, para imponer su ideología, para explotar a los humildes, para ocultar la diferencia: el otro, etc. Besos.


Laura: No sé que intentas decir con “¿en qué lugar quedé la emancipación, solo fue un concepto?” ¿Es una pregunta, que busca una respuesta, una pregunta retórica que afirma, que constata algo? ¿Es una crítica al proyecto de la modernidad? ¿Al proyecto transmoderno de Dussel? ¿Al capitalismo, al socialismo real? ¿Estas desencantada con ambos? No sé. Si pudieras aclarar un poco el motivo que te ha llevado a intervenir, podría responderte gustosamente. Besos.

vicky dijo...

Para Dussel, la modernidad occidental es un concepto hegemónico, basado en el dominio y la exclusión del "otro", la periferia, los indigénas, la mujeres. Su propuesta y concepcion filosófica es la llamada "filosofía de la liberación, que pretenderia ese respeto por las alteridades. Por ello introduce el concepto de "trans-modernidad" como un momento teórico, un instrumento de autonomia político-cultural, vehículo para el reconocimiento de diferencias y alteridades en la construcción de identidades. En este sentido trans-moderno es una teoría que reclama un LUGAR PROPIO frente a la modernidad occidental, constituyendo nuevas subjetividades contra-hegemónicas.


Saludos a todos!

Liliana dijo...

Muy aclaratoria la intervención de Victoria, y esta idea de reclamar una categoría propia para un discurso construido desde América como "otro" de Europa. Es difícil pensar en categorías "propias" cuando nuestra "propia" historia es como el nombre "propio", lo menos propio que portamos. Habría que ver si podríamos salir del marco categorial europeo para pensarnos a "nosotros mismos". ¿Cuál les parece que sería la pregunta que deberíamos formular para, como Kant, empezar a esbozar una "ontología de nuestro presente"?

andrea dijo...

Hola chicos; creo que Dussel intenta demostrar la ideología no es sólo un conjunto de conceptos semánticos que convencionalmente aceptados han nacido en un nosotros o una manera de ver el mundo de manera unidireccional. Hay comprender que la modernidad no sólo tiene que ver con el comienzo de la subjetividad, sino que nace cuando se reconoce al otro, cuando se sale del ensimismamiento. Esta relación de alteridad de lo fundante y de lo fundado, de lo uno y de los otros va a reinterpretar esta etapa rescatando su carácter emancipatorio, de liberación.La modernidad es mucho más que "eurocentrismo" o "primacía de la razón y los conceptos que contruyen ideología" es el intento universal de la condición humana por liberarse de las ataduras tradicionalistas.

ALVARO dijo...

En albores de otra era,
de algún siglo que murió,
muchos hombres aguardaban
comenzar la expedición.

Ayer espejos por oro, hoy dólares por baratijas, imitaciones en barro,
imitaciones de culturas perdidas.

En el mercado indio todo es muy raro.
Las momias son los chicos,
las vendas son sus amos.
En el mercado indio todo esta claro.
Compra y venta es el presente,
el futuro lo robaron.

Levantaron sus banderas
y juraron en su dios,
la matanza iba en ascenso,
fue la colonización.

Ayer espadas de traición,
hoy misiles para el terror,
tanta culpa crearon hoy,
quienes realizaron esa expedición.

En el mercado indio todo es muy raro.
Las momias son los chicos,
las vendas son sus amos.
En el mercado indio todo esta claro.
Compra y venta es el presente,
el pasado lo quemaron